Un truco a la hora de pintar: para oscurecer, en lugar de usar el negro directamente del bote, fabrica un tono oscuro mezclando primarios y complementarios.
El negro puro tiende a ensuciar la mezcla y crea sombras planas en el lienzo. Los complementarios, en cambio, armonizan las sombras y generan atmósfera: los colores ganan profundidad y no quedan tan planos.

Cómo lo hice en este cuadro
Mezclé un amarillo medio (añadiendo muy poca cantidad) con violeta. Después fui matizando con otros tonos y algo de blanco hasta conseguir un gris con un matiz liláceo.
Aplicar este tono medio en lugar de un negro intenso desde el principio te permite ir corrigiendo la forma y matizar el tono más oscuro de manera controlada, ganando contraste poco a poco.
Este huevo lo pinté en mayo en Las Palmas, en una sesión de cuatro horas, más otros quince minutos para manchar el fondo con el tono más oscuro.
La teoría del color es una de las bases que trabajamos en los talleres.

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