Hace unos meses, en el cumpleaños de mi amigo Migue, encontramos un lienzo tirado en la basura. Estaba pintado con lo que parecía un intento de algo que no se llegó a lograr y que, quizá fruto de la frustración, acabó abandonado en la calle.
Me lo llevé sin dudarlo. El caso es que el bastidor de ese lienzo puede tener una segunda vida estupenda.

Preparar tus propios soportes es más sencillo de lo que parece y mucho más barato que comprarlos hechos (aunque a veces, por falta de tiempo o por encargos con prisa, yo también los compro).
Qué necesitas
- Un bastidor de la medida que quieras.
- Una grapadora de tapicero y grapas.
- Tela: la que usé sale de un trozo de unos dos metros por uno y pico que me costó 6 euros en total.
- Gesso para imprimar.
Hay varias maneras de imprimar. La más sencilla y rápida es aplicar gesso, pero existen otras, e incluso puedes comprar la tela ya preparada para montar y pintar.

¿Alguna vez has tirado un lienzo porque no sabías cómo reutilizarlo?

Deja una respuesta